Las intermitencias de la muerte. Carolina Muscari 2ª merc

    Share

    carolina muscari

    Posts : 2
    Join date : 19/05/2010

    Las intermitencias de la muerte. Carolina Muscari 2ª merc

    Post  carolina muscari on Sun Aug 08, 2010 2:38 am

    Reseña del libro “Las intermitencias de la muerte”
    Esta novela se narra en primera y tercera persona. En varias partes de la novela el autor utiliza la coma en el lugar del punto. Utiliza oraciones largas, por lo general con muchas descripciones. Brinda al lector un gran desarrollo de su imaginación. El tema que elegí para realizar esta reseña son las particulares formas de presentación de la muerte según el autor.

    En un país se produce un hecho insólito: la muerte suspende su trabajo, las personas no mueren.
    Todo comienza un primero de Enero, donde comprueban que no se produjeron muertes y aquellos que agonizaban quedaban como suspendidos en el tiempo.
    Este fenómeno llego como rumor a los medios de comunicación. “El rumor, cuya fuente primigenia nunca fue descubierta, aunque a la luz de lo que sucederá después eso importe poco, llegó pronto a los periódicos, a la radio, a la televisión…” (Pág. 16)
    Primero genera alegría, pensaban “la vida es eterna”. Demostraban esa euforia colgando por ejemplo en los balcones la bandera de su país. “Quienes no anden con la bandera nacional bien a la vista es porque se han vendido a la muerte…” (Pág. 28).Luego comienzan a darse cuenta que no todo es fiesta, se plantean que harán las casas funerarias y el gobierno declaro obligatorio el entierro de animales domésticos. Otra consecuencia era que los hospitales estaban ocupados con enfermos hasta en el los pasillos. “La situación es difícil, argumentaban, ya empezamos a colocar a enfermos en los pasillos, o sea, más de lo que era habitual…” (Pág. 32)
    La misma situación la vivían “los hogares del feliz ocaso”, ya que no había sitios para todos.
    Otro problema era la cancelación de las pólizas de los seguros de vida y lo que organizaron fue que las personas a partir de los ochenta años se los consideraban como edad de muerte obligatoria para cobrar el seguro, considerando otro seguro para los próximos ochenta años.
    Manifestaban también que sin muerte no había resurrección y sin resurrección no había iglesia. “Sin muerte, óigame bien, señor primer ministro, sin muerte no hay resurrección, y sin resurrección no hay iglesia.” (Pág. 22)
    Relata el caso de una familia donde el abuelo y su nieto estaban moribundos (ni muertos, ni vivos). Le pidió a su hija que los llevaran hasta la frontera para ver si allí morían, hecho que ocurrió. “Desde ahí, bañada en lágrimas, fue a anunciar al resto de la familia que el padre había determinado que lo llevasen esa misma noche al otro lado de la frontera, donde, según su idea, la muerte, todavía en vigor en ese país, no tendría más remedio que aceptarlo.” (Pág. 47) Otros empezaron a hacer lo mismo dirigiéndose hacia la frontera y el gobierno trató de impedirlo. Luego el grupo maphioso (que querían que las personas pasaran a la frontera para realizar un negocio) le propone un trato al gobierno. “...un grupo de personas amantes del orden y de la disciplina, gente de gran competencia en su especialidad, que detesta la confusión y cumple siempre lo que promete, gente honesta, en definitiva...Hay quien nos llama MAPHIA...” (Pág.60). Pedían que el gobierno les de unos vigilantes para sus negocios y de lo contrario dejarían a cuatro de sus vigilantes en coma. “Para algo servirá, Cuatro vigilantes por día, recuerde, señor ministro del interior, cuatro vigilantes por día, es mejor reconocer que nos encontramos atados de pies y manos” (Pág. 70)El gobierno aceptó. Por esta situación, hubo una crisis con los países limítrofes, porque no les gustaba que entierren a las personas en su país. La maphia y las funerarias hacen un trato donde la maphia abastecía de muertos y las funerarias contribuyen con medios y técnicas para enterrarlos.
    Luego las familias tomaron conciencia de no mandar a los seres queridos a la frontera y así se terminó el negocio.
    Comienzan a pensar que no se llegara a pagar tantas jubilaciones. También aprovechaban los republicanos para indicar que la Monarquía no era lo más conveniente ya que terminarían el ciclo de un rey por enfermedad y seguiría siéndolo aunque otro lo suplante y consideraban que el presidente en una República cumplía un ciclo determinado.
    El Director General de la televisión recibe una carta que lo deja obnubilado y trata de hablar con el primer ministro, logra hacerlo y el primer ministro decide leerla en un comunicado nacional para que la población se entere que según esa carta después de la medianoche todo volverá a la normalidad y las perdonas comenzaran a morir, nada más que avisara con una semana de anticipación para que puedan realizar sus últimos detalles. “...El director general colgó el teléfono, metió la carta en el sobre, se la guardó en uno de los bolsillos interiores de la chaqueta y se levantó. Las manos ya no le temblaban, pero la frente la tenía bañada en sudor...” (Pág.109 y 110). Quien la firmaba era la muerte. Se origino un desconcierto total: aturdidos, desorientados, llorosos, abrazados; se empezaron a organizar las funerarias pero 23h 50’ el presidente de las mismas murió con la última campanada de la media noche.
    Empezaron a pensar como se organizarían todos (funerarias, médicos, etc.). Lo primero que se organizaron es en colocar una bandera en donde hay un muerto. Publicaron en un diario la carta con algunas correcciones, hecho que a la muerte no le gusto y envió otra carta para que se publique tal como la envió. La gente se moría y ya limpio los pasillos, el aire de los hospitales de hizo puro y cristalino. La iglesia agradecía que con sus rezos se volvió a la normalidad ya que consideraba que la etapa anterior era obra del diablo, participo en el funeral de la reina madre, se pasaba una página de la historia.
    En este tiempo hubo una pausa de ocho días en la que nadie murió. Fue por las actuales pautas entre la muerte y los mortales: todos recibirían aviso autentico de que aun disponían de una semana de vida para resolver sus asuntos, pero con la desesperación y angustia que esto les provoca, no resuelven nada, se trato de poder encontrar quien usaba ese papel violeta, ya que ninguno de los mortales quería ese color, los especialistas pensaban que quien escribía esas cartas era una mujer.
    Para sorpresa de la muerte, una de sus cartas fue devuelta, no entendía como pasaba esto, estaba realmente enojada. Era para un violonchelista de cuarenta y nueve años, pero como no la recibía ya había cumplido cincuenta. Fue hasta su casa y vio como dormía junto a su perro.
    Lo intentó nuevamente y no pudo, corrigió su fecha de nacimiento y su edad. En algún momento pensó porque no eligió una mariposa, con alas con manchas amarillas y negras semejantes a una calavera pero no están en su jurisdicción, tendría que negociar con su colega del departamento del zoológico, pero suponía que su respuesta era no. Siguió intentando llegar al violonchelista, lo siguió en un paseo pero no pudo la muerte decidirse. Volvió y le pidió a la guadaña que se encargase del reparto de las cartas por una semana porque necesitaba un descanso.
    Luego reapareció pero como mujer de unos treinta y seis años, se arreglo, saco entradas para ver conciertos, se alojo en un hotel, fue al concierto, lo miro encantada y lo espero a la salida. Se extraño, conversaron y cada uno fue a su casa en el mismo taxi.
    Quedaron de encontrarse en la función del sábado y ella le dijo que le entregaría una carta. Cuando llegó el sábado ella no fue a la función, el quedo decepcionado porque la esperaba ansiosamente. Los domingos él salía hacia el parque con su perro, ella lo esperaba en el asiento en que él generalmente se sentaba. Le pidió disculpas por no haber ido a la función, el le pidió la carta, ella le dijo que no la tenía y que ella ya se iba, cuando se descuidó la mujer se había ido. Volvió triste y decepcionado a su casa. Al rato escucha el timbre, era ella, el corazón le explotaba, entró, se quedó toda la noche y durmieron juntos. Ella, la muerte, nunca dormía, se levantó para dejar la carta, pero ella podía esfumarla, pero la prendió fuego y no quedo rastros de la carta. Y así la muerte volvió a la cama, se abrazo al hombre y sin comprender ella nunca dormía, sintió que el sueño le bajaba suavemente los párpados. Al día siguiente no murió nadie.


    En esta novela se pueden encontrar varios recursos de estilo como por ejemplo Leive-motive “…a la espera de una muerte que nunca llegaría…” (pág. 100), Hipérbaton “Inesperadamente, con una deplorable falta de sentido de oportunidad, los republicanos decidieron aprovechar la delicada ocasión para hacer oír su vos.” (Pág. 99), Sinestesia “…sedientos de maravillas…” (Pág. 92), Personificación “La muerte, todavía en vigor en ese país, no tendría más remedio que aceptarlo.”(Pág. 47), Antítesis “Ahora, aprovechándose de la perturbación en que el país malvivía, dividido como estaba entre la vanidad de saberse único en el planeta y el desasosiego de no ser como todo el mundo.” (Pág. 100), etc.
    Otros de los recursos de estilo que se encuentran en esta novela son: Poliptoton “Admitió, que si se acabara la muerte no podría haber resurrección y que sin resurrección no tenía sentido que hubiera iglesia” (Pág. 42), Progresión “Ya estamos en el día siguiente, y en él, como se informo nada más empezar este relato, nadie iba a morir.” (Pág. 15), Heterostiquio “…un vivo que está muerto, un muerto que parece vivo…” (Pág. 47), Paralelismo “reyes y príncipes a un lado, reinas y princesas a otro” (Pág. 101), Concatenación “…un vivo que está muerto, un muerto que parece vivo…” (Pág. 47), etc.
    También se pueden encontrar Metáforas “La reina madre no mejoro ni empeoro, se quedo como suspendida, balanceándose el frágil cuerpo en el borde de la vida.” (Pág. 15), Núcleo resumidor “No todo es fiesta…” (Pág. 29), Anáfora “ No importa, cualquiera podría simular una conversación por teléfono, con dos voces y una grabadora, es más que suficiente, lo que aquí cuenta es que nosotros destruyamos nuestras cintas, quemando el original quedan quemadas de antemano todas las copias que se podrían hacer. No necesita que le diga que el telefonista conserva los registros.” (Pág. 62), Preguntas retóricas “¿Qué dirán los vecinos cuando descubran que ya no están aquí aquellos que, sin morir, a la muerte estaban?” (Pág.55), Elución “…pero el pobre viejo…” (Pág. 96) y Símbolo biscimico “Obviamente adversarios de la Monarquía, enemigos del trono por definición, pensaban que habían descubierto un argumento nuevo a favor de la necesaria y urgente implantación de la Republica.” (Pág. 100).



      Current date/time is Mon Dec 05, 2016 9:41 pm