Chicas de Alambre y Querido Nadie - Reseña

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    Camila F Vallone

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    Chicas de Alambre y Querido Nadie - Reseña

    Post  Camila F Vallone on Wed May 19, 2010 8:50 pm

    Las Chicas de Alambre

    "La belleza puede ser la gloria o la ruina de una persona. Depende de quién la lleve, de cómo la lleve, de cómo la utilice o a quién se la regale". Esta novela cuenta la historia de tres chicas que poseen una enfermedad, llamada anorexia. Quien fue adherida a sus vidas luego de entrar al mundo de la moda. Estas modelos eran, Vania (Vanessa Molins Cadafalch), "nacida en Barcelona, España, hija natural de una mujer llena de voluntad y decisión que fue siempre el ángel tutelar de su carrera hasta que el éxito le dio alas y la independencia" (Pág.17), tenía "su largo cabello negro, sus ojos grises, profundos, dulcemente tristes siempre, la nariz recta y afilada, el mentón redondo, los labios carnosos, su imagen de perenne inocencia juvenil que tantos estragos había causado entre sus fans y admiradores" (Pág.16). Jess (Jess Hunt), "era el reverso de la moneda. Estadounidense, nacida en Toledo, Ohio, familia de clase media, respetable, religiosa en grado superlativo, y convertida en una pequeña reina de la belleza desde la infancia" (Pág.17). Era "rubia como el trigo, cabello aún más largo y rizado con profusión, ojos verdes, siempre sonriente, chispeante, con su enorme boca abierta y sus dientes blancos como una de sus muestras de identidad, mandíbulas firmes, frente y pómulos perfectos" (Pág.16). Y por último Cyrille (Narim Wirmeyd), "negra y de piel brillante como el azabache, cabello corto, ojos de tigresa oscuros y misteriosos, boca pequeña, labios rojos de fresa, rostro cincelado por un Miguel Ángel africano capaz de consumar una obra maestra" (Pág.16). "Había nacido en El Cairo, Egipto, pero era hija de somalíes" (Pág.16). "Era especial, capaz de enamorar a la cámara y de vender lo que se pusiera encima, ya fuera ropa o un perfume" (Pág.17). "Y por supuesto, lo más característico de las tres: su estatura, metro ochenta, su tipo moldeado por una naturaleza milimétrica... y su extrama delgadez. Sobre todo, ella. La delgadez que las llevó primero al éxito, que incluso les dio un nombre, y que, finalmente, las acabó matando. Las Chicas de Alambre" (Pág.16). Por esa razón también ese nombre lo lleva el titulo de la novela, ya que las representa a ellas mismas. "Las tres, con apenas diecisiete o dieciocho años, fueron reclutadas para aquella portada de Sports Illustrated. La agencia Peyel de París las llevaba" (Pág.18). Y en muy pocos tiempo su nombre ya era las "Wire-girls, debido a su delgadez paradigmática" (Pág.18). "Juntas crearon un estilo por encima de los estilos que ya propugnaban la delgadez física, y juntas sucumbieron en unos pocos años" (Pág.18). De las manos de Jean Claude Pleyel,"cazatalentos y dueño de una de las mejores agencias de Francia" (Pág.17). Quien según Frederick Dejonet, un hombre "alto, con glamour, clase, elegancia" (Pág.87), inicio el consumo de las drogas de las jóvenes. ("-¿Fue Pleyel quién introdujo en el mundo de la droga a Cyrille? -Sí- fue rotundo"[…] Pág.92). "Ese cabrón fue quien le daba heroína y cocaína a sus chicas, para que siempre estuviesen delgadas, para que no engordaran y también para tenerlas en un puño" (Pág.92). A ellas y a muchas modelos mas logro arruinarles la vida de esa manera. Jess y Cyrille eran las mas perjudicadas por el consumo, ya que Vania padecía una anorexia pura y no era justamente por el consumo de drogas. Sofía Garcia, tenía cabello negro, ensortijado, largo hasta la altura de los hombros. ("Después cerró la puerta y agitó el cabello, para sacarse el agua de encima. Lo tenía negro, ensortijado, largo hasta la altura de los hombros [...] Pág.37). "Sus ojos también eran negros, y su labios, generosos, anchos" (Pág.37). Aproximadamente "tendría unos diecinueve años o veinte a lo sumo" (Pág.37). Era una modelo que conoció Jon Boix, un muchacho de veinticinco años y el detonante del comienzo de esta investigación. Era hijo de Paula Montornés ("Aunque la dueña sea tu propia madre." Pág.9), una mujer de cincuenta años, propietaria y directora de Zonas interiores ("No por ser Paula Montornés la propietaria y directora de Z.I. tienes mas privilegios que los demás o puedes hacer lo que te dé la gana" Pág.9). Conoció a Sofía cuando fue al estudio de Carlos Sanromán, ella no era una de las Wire-girls, pero consumía drogas como las demás ("Llevaba algo en la mano. Un espejito redondo, con dos delgadas líneas de polvo blanco en su superficie" Pág.75). La única diferencia que Jon sabia que ella consumía drogas y podría ayudarla a salir de esa adicción, no como las Wire-girls que nadie pudo ayudarlas en su momento. Jon es un personaje demasiado importante en la novela, ya que es quien va paso por paso metiéndose en la historia de las Wire-girls. Carmina trabajaba en el servicio de información y de documentación de Zonas Interiores, era quien ayudaba a Jon en algo tan importante como conseguirle las direcciones de las entrevistas que tendría con cada persona en particular ("Cuando salí ya tenía las primeras direcciones. Nuestros servicios de información y de documentación funcionaban bien. Es decir: Carmina funcionaba bien" Pág.21). "Cyrille fue la primera en morir, suicidada al saber que tenía sida" (Pág.18). "Lo de Jess fue más complicado. Primero, el escándalo originado al saberse que había abortado. Segundo, su propia muerte, a los escasos meses de la de Cyrille, causada por una sobredosis de drogas. Tercero, el asesinato del hombre que la introdujo en el mundo de las drogas, el mismo Jean Claude Pleyer, que desde París las llevaba a las tres en exclusivas. El autor del crimen había sido Nicky Harvey, el apasionado y loco novio de Jess, vengador implacable de la suerte de su amada. El juicio por el crimen acabó de empañar la historia de Jess Hunt" (Pág.19). "Y por último, estaba Vania"(Pág.19), que fue a quien le toco la parte más difícil, fue quien tubo que soportar el dolor causado por "la muerte de Cyrille, la muerte de Jess, el juicio del novio de Jess en el que ella tuvo que testificar, y el adiós" (Pág.19). "Tenía veinticinco años" (Pág.19), tan solo veinticinco años y lo dejo todo, fue la desaparición más inesperada. Lo último que se supo de Vania fue que intentó recuperarse de su anorexia en una clínica ("Su última pista provenía de una clínica en la que Vania intentó recuperarse de su anorexia, casi al límite" (Pág.19). Por lo tanto a Jon se le hizo cada vez mas difícil la búsqueda de Vania, ya que ninguno de los entrevistados (Tomas Fernández, Carlos Sanromán, Nando Iturralde, Robert Ashcroft, Luisa Cadafalch, Frederick Dejonet, Trisha Bonmarchais), pudieron aportar información sobre la desaparición de la misma.
    Hasta que en un punto empiezan a surgir pistas sobre Noraima Briezen, que era un personaje muy nombrado a través de los entrevistados, ya que era la asistenta de Vania, la mujer negra (-¿Noraima? -Su asistenta. La mujer negra. Finalmente" Pág.127), siempre se encontraba con ella, "le hacia de todo, desde cuidarla como su madre hasta defenderla como un guardia de seguridad" (Pág.143). Era quien de seguro podría llegar a dar el final a la búsqueda, podría decir la verdad, sobre si Vania aún vivía o si estaba muerta. Quien aporta la primer pista que a Jon le hace tener esperanzas de saber que aún podría encontrar más sobre su búsqueda, fue Bárbara Hunt, la hermana de Jess Hunt. "Debía de contar ya con dieciocho años" (Pág.131). "Era el vivo retrato de su hermana mayor, pero con los kilos justos y sin el morbo que aureolaba a Jess" (Pág.138). Era "alta, metro setenta y cinco, rubia, ojos limpios, transparentes, boca grande, labios espectaculares, cuerpo esbelto y perfecto sin retoques" (Pág.138). La primer pista que aporta es una foto que tenia de las cuatro, Jess, Cyrille, Vania y Noraima ("Estaba en una esquina del rectángulo de corcho. No habría reparado en ella de no ser porque me fijé en un detalle: había dos rostros blancos y dos negros. Jess, Cyrille, Vania y ... -Esa mujer... -Noraima -pronunció su nombre antes de que lo hiciera yo" (Pág.142). Fue la ultima foto que obtuvieron las cuatro juntas, tres meses antes de la muerte de Cyrille. ("-¿De cuándo es esa fotografía? -De apenas tres meses antes de que muriera Cyrille. Fue la última vez que estuvieron todas juntas; por eso la conservo" (Pág.142). Era de Aruba, y "Noraima era de allí" (Pág.143). ("-¿Dónde están? -señalé la foto. - En Aruba (Pág.143). Y la segunda y última pista que le dieron, fue la más importante, se la dio la tía de Vania, Luisa Cadafalch. Que era a quién le habían entregado y quién había conservado las cosas que habían quedado en el piso de Barcelona que tenía Vania. ("Usted me dijo que un día la llamaron por ser su único familiar legal, para que recogiera sus cosas del piso que tenía en Barcelona. Y me dijo que conservó un par de cajas con fotografías familiares" (Pág.163). Fue allí donde entre todas sus pertenencias, encontró unas postales que le había enviado Noraima ("Examiné todas las postales para estar seguro. Había tan sólo dos con otra letra. Y las dos procedían de Aruba" (Pág.167), con la descripción de su casa. ("Noraima le decía en uno de los párrafos: La casa ha quedado muy bonita, preciosa. La fachada, pintada de amarillo, y el techo, con las tejas rojas, le da color al jardín, los árboles y los parterres de flores. También he acabado de poner la valla, blanca y muy coqueta. Te gustará. Desde tu habitación se ve la playa, y el faro, a la derecha, tan cerca que hasta puedes tocarla con la mano. Ahora es más que nunca un hogar, tranquilo y familiar. Recuerda, mi niña, que es tan tuya como mía, porque todo lo que tengo en el mundo eres tú, y es estos días, vuelvo a saber que todo lo que tienes tú es el cariño de Jess, de Cyrille y el mío propio [...]" (Pág.167,168). Ya teniendo todas las pistas en mano inicia su viaje hacia Aruba, donde después de tanto logra encontrar la casa descripta en la postal. Una vez que se encuentra frente a la casa, frente a la verdad, logra entrevistar a Noraima, quien le cuesta todo sobre Vania a través de una mentira. Pero a pesar de esa mentira, Jon con su gran inteligencia logra deducir la verdad y descubre que Vania aún está viva. ("Había un detalle, y me golpeó la razón de pronto. Todas las flores estaban en el lado de Eliza. Todas. Nunca en el de Vanessa" (Pág.194), ("La clave habían sido aquellas manos y las flores de la tumba, pero aún más lo que había visto en la casa, nada más entrar, fugazmente [...]" (Pág.197), ("Las manos de Noraima estaban limpias, y cuidadas. Muy limpias y muy cuidadas. En ellas no había caído una gota de pintura en días [...]" (Pág.198). Y es allí cuando logra encontrarse con su objetivo, con Vania, quien lo recibe muy amablemente y le explica las razones por las cuales mintieron y por las cuales también había desaparecido ("-¿Te retiraste porque estabas cansada, agotada después de lo de Cyrille y Jess, o porque estabas enferma? -Primero lo hice porque estaba enferma. Me vine aquí al salir de la clínica, y Noraima se encargó de que me recuperara. Pero después, durante aquellos meses de paz, pensando en el pasado, en Cyrille, en Jess... Un día comprendí que no tenía ya más deseos de ser Vania. Todo el que crea un monstruo, tarde o temprano ha de destruirlo, o el monstruo le destruye a él. Dejé que el tiempo se comiera a Vania y a las Wire-girls. Montamos lo de la tumba, por si acaso, para protegerme" (Pág.207,208). Finalmente Jon habiendo encontrado lo que hace años venia buscando, regresa a España a contarle todo a su madre que lo esperaba con tantas ansias. Y en el transcurso del viaje pensaba que hacer con respecto al reportaje de Vania, por un lado la tumba de Vanessa Molins Cadafalch que prueba que ha muerto y por otro lado una mujer que no tiene nada que ver con la de hace diez años, y a al que no sé si descubrir, porque ya no es Vania, es Vanessa ("Tengo dos cosas. Por un lado, una tumba que prueba que Vanessa Molins Cadafalch ha muerto. Ésa es una verdad. La tumba está ahí. Podría publicar esas fotos y sería una buena exclusiva, aunque resultase falsa. Y por el otro lado tengo una mujer que no tiene nada que ver con la de hace diez años, y a la que no sé si descubrir, porque ya no es Vania, es Vannesa" (Pág.214). Aún no lo sabia, ya que para el "mañana será otro día" (Pág.216).
    Esta historia me resulto muy interesante y atrapante, ya que trata sobre el tema de una enfermedad muy fuerte, la anorexia que se caracteriza por la falta anormal de apetito. Es un desorden alimenticio que hoy en día es muy común en nuestra sociedad, se caracteriza por tener bajo peso corporal y una imagen física distorsionada, así como el miedo a engordar. Es una enfermedad muy difícil de tratar porque por mas que uno sea sumamente delgado se ve gordo todo el tiempo, ya que tienen una forma de ver distorsionadas las imágenes. Hoy en día, creemos que estar delgado, es considerado como éxito social o belleza corporal. Estar delgado es una cuestión de moda, pero también de salud. Sin embargo, cuando llevamos esto a extremos, es decir, cuando centramos toda nuestra vida a estar y vernos delgados, comienzan los problemas. Y hoy en día en nuestra sociedad es muy normal poder ver muchas chicas, y también chicos, que quieren verse delgados a toda costa, y para lograrlo hacen lo imposible. Es así que surge la anorexia.


    Querido Nadie

    Este libro narra la historia de dos jóvenes, que viven en Sheffield ("Desde la ventana se ven las luces de miles de casas que salpican las colinas y valles de los alrededores de Sheffield" (Pág.7), Chris (Christopher) un muchachito de dieciocho años ("-Entonces, has pensado hacer algo? ¿Vas a decirme que queréis casaros a los dieciocho años?" (Pág.89), que es alto ("Yo estaba demasiado tensa para quedarme sentada y di una vuelta por la casa. Ella seguía llamando Christopher a Chris y diciéndole lo alto que era, como si él no lo supiera [...] (Pág.92), con enormes ojos negros ("Enormes ojos negros. En realidad Chris tiene sus ojos” (Pág.91). Vive con su hermano y su padre. Le gusta mucho la música y la escalada. Toca la guitarra y se desahoga con ella.("Escribí una canción para Helen. Busqué unos acordes en mi guitarra y después lo volví a probar todo con otro tono [...]” (Pág.15,16). Y lo que mas desea es licenciarse en Newcastle. Y ella es Helen una chica muy inteligente, con una gran sonrisa, que lo que más desea es estudiar composición en el Real Colegio de Música de Manchester. Cierto día cuando Helen estaba sola con Chris en su casa, en la habitación, sin darse cuenta, sin haber medido las consecuencias hicieron el amor. (“Recostados en el sofá, tan confortable, leíamos, oíamos música, nos besábamos… Helen dijo que quería subir, separó sus dedos de mi mano y me sonrió desde arriba… La seguí y puse en su habitación una música muy suave. De las paredes colgaban pañuelos de seda muy finos, azules y verdes… Aquella tarde de enero, con la casa vacía y la pálida luz acuosa de la luna dando un tono fantasmal a la habitación, mientras nuestra música favorita seguía sonando, Helen y yo nos acariciamos como nunca hasta entonces e hicimos el amor” (Pág.9). Al pasar los días Helen se sentía rara, sentía movimientos dentro de su panza, no sabia que podría ser, o mejor dicho no querría imaginarse que podría estar embarazada. ("Embarazada, ¿y si estoy embarazada? Tictac, tictac, tic... Por la noche estoy tan asustada que apenas puedo respirar" (Pág.40) En el transcurso de los días al sentir lo mismo, Helen decidió hacerse un test de embarazo, el cual primero dio negativo, y luego positivo, finalmente lo descubrió, esos movimientos que sentía en ella misma, era un embarazo, un embarazo no deseado. Fue allí cuando empezó a escribirle cartas a Querido Nadie (su hijo). Helen no tenía con quien compartir su noticia, a Chris no quería decírselo, y a sus padres, Alice Garton, madre de Helen y Robbie, esposa de Ted. La relación con su hija Helen era normal aunque su defecto con ella era que no solía demostrar cuanto la quería, además, a veces, era una mujer cerrada, difícil de poder hablar con ella ("En ocasiones es una mujer tan cerrada, tan hermética" (Pág.131), y Ted Garton, padre de Helen y Robbie, esposo de Alice. Era un hombre a quien no le gustaba herir los sentimientos de nadie, también era amable y tranquilo. Su motivo de relajación era tocar el piano, era una de las cosas que mas le gustaba hacer. Su trabajo era en una biblioteca ("Me miró preocupado, fue al cuarto de piano y se encerró allí para perderse en su música. Esa es su evasión" (Pág.84), ("Sin darme cuenta me encontré en la biblioteca donde trabajaba el padre de Helen" (Pág.159), (“El señor Garton es amable, una de esas personas a las no les gusta herir los sentimientos de nadie” (Pág.159). Temía contárselo, no sabía como podrían tomarlo ellos. Ni se animaba a contárselo a su mejor amiga Ruthlyn. ("No puedo decírselo a nadie. No puedo decírselo a Ruthlyn. No puedo decírselo a mi madre" (Pág.40). Chris la notaba rara a Helen, ya que ella lo empezaba a rechazar constantemente solo por no saber decirle lo que le estaba pasando. Pero en un fin logro decírselo (“-¿Qué pasa? -me ha preguntado Chris. -Hice un test -le he contado-, y fue negativo. Después me desmayé en casa de tu padre. Esta mañana he hecho otro test, y ha dado positivo” (Pág.60). Chris no lo podía creer, no podría creer a lo que inconscientemente habían llegado. Helen, enojada, decepcionada consigo misma, ya que no quería tener a un bebé, a ese bebé en su vientre, lo que hizo fue a montar un caballo, el cual la sacudió por todos lados ("Me ha entrado en pánico. He perdido la sujeción en la montura y he empezado a bambolearme y a darme golpes contra ella. Cada salto sacudía todo mi cuerpo. Mis brazos y piernas se agitaban, sueltos e inútiles. La base de mi columna vertebral golpeaba la silla una y otra vez [...] (Pág.64,65), ya que ella no había obedecido a la mujer que le había dado las ordenes (la guía). Jill era la hermana de Joan. Joan era madre de Chris y de Guy, separada de Alan al enamorarse de otro hombre llamado Don, con quien se fue a vivir a Carlisle ("Así que cuando Chris me pidió que fuera con él a Carlisle para ver a su madre, acepté" (Pág.91). Ella era una mujer más joven que el padre de los chicos, bonita, tenía el pelo corto y enormes ojos negros ("No llevaba maquillaje, ni iba bien vestida, ni nada de eso, pero resultaba bonita de verdad, con el pelo corto como un chico y sus enormes ojos negros" (Pág.91). Fotógrafa profesional ("No sé si sabes que soy fotógrafa profesional. Estoy haciendo un trabajo para ilustrar un libro de montañismo. Además escalo con Don" (Pág.24), también una de las cosas que hacía era escalar, por ejemplo, había llegado hasta la montaña Catbells, Derwent Water y otras mas, además estaba escribiendo un libro sobre montañismo ("Me dio una porque la cogí para preguntarle de dónde era. Reproducía una larga cadena de montañas que descendían hasta un lago. Dijo que era Catbells, más arriba de Derwent Water, en el distrito de los lagos" (Pág.93). Por lo tanto Jill era cuñada de Alan, padre de Chris y Guy. Él era un hombre amable, bondadoso y reflexivo. Tenía un taller de cerámica en su propia casa donde redecoraba varios objetos utilizando como material el barro ("Le he seguido por una escalera estrecha que llevaba a sus taller de cerámica" (Pág.53), ("El barro es un material hermoso -Me ha dicho" (Pág.54), ("Pensé en mi padre, amable, bondadoso, reflexivo, y sentí ganas de llorar" (Pág.99,100), y tía de Chris y Guy. Guy era el hermano menor de Chris, hijo de Alan Marshall. Jill, una de las características que tenía era que no le gustaba que la llamaran “tía” ya que creía que solo pareciera que se dedicaran a tejer y tomar té ("Siempre he odiado eso de Tía. Parece que una tía debe dedicarse a tejer jerséis e invitarme a tomar el té" (Pág.13). Fue ella, Jill, quien al darse cuenta que Helen estaba embarazada y quería deshacerse del bebé de una manera que no era la correcta, fingió decir que se había hecho un aborto y que todo le había salido bien debido a que se dio cuenta que ese niño no era muy bienvenido ("Y yo no quería el niño, ¿Sabéis? Yo no lo había buscado y no lo quería. Al principio no podía creer que estuviera embarazada. Así que fui al médico, y fue muy comprensivo" (Pág.69), ("Y cuando él preguntó si yo quería un aborto yo dije que si" (Pág.69), ("Fui sola al hospital, y me lo hicieron. Fue rápido muy fácil" (Pág.69). Helen no sabia que hacer, por lo tanto seguía escribiendo cartas a Querido Nadie, ya que no encontraba el momento adecuado para hablar con su madre ("QUERIDO Nadie: El momento adecuando para hablar con mamá según parece (Pág.71). Durante todo este tiempo que Helen estaba confundida, Chris había estado comunicándose con su madre a través de cartas, después de haberle preguntado a su padre que era lo que había sucedido con ella. ("Gracias por tu carta, fue una gran sorpresa, me parece que dice eso. Siento no haberte contestado inmediatamente, pero acabo de regresar de lo de Aples. No sé si sabes que soy fotógrafo profesional. Edyou haciendo un trabajo para ilustrar un libro de montañismo. Además, escalo con Don. Dejé la carta un momento. Me había quedado sin aliento. Respiré profundamente y continué: Este trabajo es maravilloso y creo que me tendrá ocupada varios meses. Sí, ven a verme. Sería bonito. Con mis mejores deseos, Joan " (Pág.24). Con respecto a Helen, ella ya no podía soportarlo más y lo decidió. Decidió de la forma que pudiese contarle a su madre lo que le estaba pasando ("-¿Qué pasa, Helen? Me dolían los ojos. La voz de mi madre me ha asustado, no estaba tranquila. Yo buscaba las palabras y no las encontraba. -¿No te lo imaginas? Debía de estar mordiéndome las uñas. No estoy segura de eso, pero sí de que mamá se ha inclinado para apartarme la mano de la boca. Era un gesto habitual cuando yo era pequeña. Me ha hecho bien. -Me lo imagino, sí -ha dicho mamá, y se ha apoyado otra vez en la puerta. Ha cerrado los ojos, respirando con dificultad-. Habría preferido oírtelo a ti, pero me lo imagino -se le ahogaba la voz en la garganta, una voz que me resultaba extraña-. ¿Cuántas veces lo has hecho, por amor de Dios?" (Pág.73). Su madre no lo había tomado nada bien, la había llevado al medico y cuando volvieron le dijo que se tendría que distanciar de Chris, que iba a ser lo mejor ("-Y he hablado con Chris -ha dicho-. No te pongas en contacto con él. Está de acuerdo conmigo. Es lo mejor" (Pág.75). Su madre hablo con Chris y le prohibió que volviese a entrar a su casa, y que tenga contacto con ella ("-Me lo ha dicho todo. Quiero que sepas que jamás volverás a entrar a esta casa, ¿entiendes?" (Pág.76), ("-Ha decidido operarse, ¿entiendes? Volvía asentir. -Es lo mejor, Chris. Pero tú no debes volver a verla" (Pág.76). Su madre es quien la presiona para que realice un aborto, es quien la lleva a operarse. Pero ella cuando estaba al borde de la operación se arrepiente e intenta poner excusas para lograr escaparse y lograr ver a Chris ("Yo quería ver a Chris. Le dije que quería hablar con alguien, y me contestó que me estuviera quieta, que sólo iba a durar un minuto, que no me haría daño y que pronto habría pasado todo. Yo oía su voz y, a la vez, la mía en mi cabeza, pero no era capaz de formar las palabras. Sollocé y aparté el brazo. Me dijo que, si necesitaba hablar, iría a buscar a alguien. En cuanto salió de la habitación pude respirar de nuevo. Salté de la cama y me puse las zapatillas. En mi armario no había nada, excepto mi pequeño bolso y mi bolsa de aseo. Cogí los dos y me fui" (Pág.81). Fue allí en donde Helen fue hacia el trabajo de su padre a dejarle el auto y le contó lo de su embarazo ("-No hemos estado en casa de tía Pat. Voy a tener un niño" (Pág.82). Helen paso un tiempo junto a Chris, pero luego su madre ni le hablaba, estaba decepcionada porque le había fallado. Entonces decidió dejar a Chris, le costo, ambos sufrieron pero no podría seguir con el. Ella no quería arruinarle su futuro, no quería impedir todas las metas que Chris tenia. Helen iba muy seguido a lo de su abuelo, también abuelo de Robbie. El era una de esas personas que hablaba con franqueza, era quien se encargaba de las tareas de la casa debido a que su esposa (Dorrie) estaba enferma ("Su abuelo me gustaba. Hablaba con franqueza, y eso merece mi respeto" (Pág.46), y su abuela (Dorrie), que también era abuela de Robbie. Era una persona extraña, estaba casi siempre muy callada, y tiene un mirada que a veces deja a la otra persona con un pensamiento raro ("Pero su abuela es extraña. Creo que nunca he conseguido sacarle una palabra, y mira como a veces la madre de Helen, que te mira sin decir nada y te hace sentirte mal" (Pág.46). Pasa la mayor parte del tiempo en su habitación oscura y mal ventilada, con un ambiente tranquilo y sin ruidos ("Pasa la mayor parte del tiempo en su habitación, oscura y mal ventilada" (Pág.47). Sus abuelos al enterarse de su embarazo le ofrecieron que cuando quisiera podría vivir allí, ya que su madre no quería que viviera en su casa cuando el bebé naciera. El padre de Chris se había enterado por los padres de Helen que ellos tendrían un hijo, y eso lo decepcionó un poco. Helen por cosas que sus abuelos le contaban y por preguntas que le hizo a su madre termino sabiendo que su madre era una hija ilegítima ("-Si quieres saberlo, Helen, la ilegítima no eres tú, sino yo" (Pág.131), por eso no era buena la relación que tenia con su madre, porque nunca le perdonaría lo que le había hecho en al infancia ("Y nunca le perdonaré eso a mi madre" (Pág.131), y por eso tenia ese rechazo hacia el hijo que Helen esperaba. Chris y su mejor amigo Tom, aunque este se enfadaba un poco por las bromas que Chris le hacía. Eran compañeros de curso. Tenía un aspecto fachero, aunque su sonrisa no lo ayudaba demasiado. Además era alguien que no creía en el amor ("Yo pensaba que no creías en el amor" (Pág.133), juntos viajan a Francia para olvidar un poco los problemas ("Tom y yo salimos para Francia el 11 de Junio muy temprano, exactamente veinte días después de que Helen terminase conmigo" (Pág.117). En Francia conocen a dos chicas, Menai de quien su amigo se enamora completamente ("¡Quiero a Menai! –seguía diciendo. No puedo vivir sin ella" (Pág.133), y Bryn quien tiene una breve "relación" con Chris. Era pequeña, morena y no paraba de hablar ("Bryn, la pequeña, era morena y no paraba de hablar" (Pág.127). Al correr del tiempo, cuando los chicos ya habían vuelto, faltaba poco para que Helen tuviera a su hijo. Su madre le hablaba un poco mas que antes, intentaban aceptar las cosas para que todo este mejor, ya que al final iban a convivir en la misma casa cuando el bebé naciera. Chris le había mandado una carta a Helen a través de su padre ("-Creo que debo darte esto ahora -ha dicho-. Es de Chris" (Pág.161). Helen al leer la carta que Chris le había mandado, junto todas las cartas que a lo largo de estos casi mas de nueve meses estuvo escribiendo para su hijo "Querido Nadie" y le pidió a su hermano Robbie que se las lleve a Chris a su casa para que este supiera lo que estaba pasando. Chris al leer la carta y saber que Helen ya estaba teniendo a su hijo salió lo mas rápido posible para ir al hospital ("Saqué la bicicleta del cobertizo, empujé la escalera de mano con gran estrépito y pasé pro encima de un saco de patatas y de botes de pintura. Me tenía sin cuidado el alboroto que armaba" (Pág.163), y logro ver a su hija ("Vi algo muy pequeño, con una cara enrojecida y arrugada, que dormía y respiraba, una presencia increíblemente silenciosa en la habitación" (Pág.164). La bebé se llamo Amy ("Te escribo todo esto en mi cuarto de estudiante de Newcastle, Amy. Tu nombre significa amada o amiga, y lo elegimos nosotros" (Pág.164). Finalmente Helen le mandaba cartas a Chris contándole sobre Amy ("QUERIDO Chris: Creo que estoy exactamente donde quiero estar en este momento de mi vida. Pienso a menudo en ti, con amor y espero que seas feliz [...]" (Pág.165).
    Esta historia me resulto muy interesante y atrapante, ya que trata sobre la historia de dos jóvenes que tuvieron que enfrentar un embarazo no deseado. El embarazo no deseado en un adolescente puede interrumpir su proyecto educativo. Es una realidad que pesa, les duele y las tortura psicológicamente. Generalmente son los sentimientos de culpa, entre otros motivos, los que incitan a adolescentes a recurrir al aborto, a la adopción u otras alternativas igual de preocupantes. Muchas veces también son los padres de ella los que presionan para eliminar, cuanto antes, el "problema". No todas las adolescentes embarazadas se atreven a dar la cara ante su familia.


    Camila Vallone
    2do A CBU, Maria Ana Mogas.

      Current date/time is Sat Dec 03, 2016 2:35 pm