Reseña ''La Hojaraza''

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    Camila Díaz

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    Reseña ''La Hojaraza''

    Post  Camila Díaz on Thu Aug 19, 2010 8:03 pm

    La Hojarazca.

    Esta historia se desencadena a partir de la muerte del doctor de la esquina. O mejor dicho, finaliza con la muerte del doctor de la esquina, ya que comienza muchisimo tiempo atras. Sin embargo el autor decide contarla sin tener en cuenta el tiempo, va saltando de época en época y enfoncandose en los diferentes puntos de vista: el del niño, el de la madre, y el del abuelo.

    El doctor se ahorcó una madrugada, en esa misma casa. No había persona, excepto ''El Cachorro'' que no haya esperado ese momento con ansias durante muchos años. Era odiado por Macondo desde aquella noche en que se negó a atender a los heridos que esperaban en su puerta. Lo único que pudo decir fue ''Se me olvidó todo lo que sabía, llevenlos a otra parte''. Y la gente rogaba por favor que los atendiera, que los médicos ya no daban abasto. Y él, sin abrir la puerta, ''Se me olvidó todo lo que sabía, llevenlos a otra parte''.

    La historia comenzó hace masomenos 25 años. Un nuevo párroco llega a Macondo el mismo día que el doctor. Cuenta que se hacía llamar ''El Cachorro'', era intrépido, terco y antigobernista.
    El doctor se presenta en la casa de Isabel, quien vivía con su padre (Coronel, abuelo del niño, no menciona su nombre), su madrastra Adelaida y la sirviente Meme. ''Coronel, coronel'' -dijo Meme- ''En la oficina lo solicita un forastero''. Él lo quiso hacer pasar, ya que en ese momento habian comenzado a cenar, pero se negó. Tenía un gran interés porque lo antendiera el Coronel.
    El coronel, desde su punto de vista, cuenta que el doctor se quedó a vivir en su casa. Recuerda como fue la primer cena, ese mismo día. Adelaida había puesto una mesa expléndida, servida en mantel nuevo, exclusivo de Navidad y Año Nuevo. Ella, quien era de hábitos mas refinados que la familia, vestía un traje de terciopelo cerrado hasta el cuello. El coronel cuenta que el aire que se respiraba en el comedor, producía una severa sensación de compostura y limpieza. Pensó que el doctor, quien siempre fue tan descuidado en el vestir y en los modales, se debió sentir algo incomodo. La presentó a Adelaida como ''Su esposa en sengundas nupcias'', y esto no le gustó para nada a ella. Se sentaron en la mesa. El doctor le pidió a Meme si podía hervir un poco de hiervas, de esas que comen los burros.

    A lo largo del primer año del doctor en la casa, se producieron grandes cambios en él. Ya no se veía como un 'militar' sino como un hombre que no sabe que va a hacer de su vida ni tiene interés en averiguarlo.

    Durante sus próximos tres años, se creó en torno a él una atmósfera mas parecida al temor que al respeto. Fue el único médico del pueblo, hasta que llegó la compañía bananera y se hicieron los trabajos del ferrocarril. La gente dejó de verlo, ya que la compañía organizó el servicio médico para sus trabajadores. Pasaban días sin que nadie lo visitara, entonces un día se compró una hamaca y se encerró en el cuarto. No hacía absolutamente nada. Se pasaba horas en la hamaca, meciéndose. Poco después, el ferrocarril empezó a prestar servicios a Macondo, la cual se convirtió en un pueblo próspero y lleno de caras nuevas. Cuando ya no había en Macondo un paciente que se acordara de él y cuando él mismo había desistido de esperarlo, alguno de los médicos de las bananeros sugirió a la alcaldía que exigiera a todos los profesionales del pueblo el registro de sus títulos. Unas semanas despues, cuando el alcalde se presentó en su casa, el doctor se negó a salir del cuartito. Ese día, luego de cinco años de convivencia, el coronel cayó en la cuenta de que ni siquiera conocían su nombre.

    En Macondo empezó a decirse que estaba enamorado de la hija del peluquero. Todos los tardes se le veía pasar hacia la peluquería, cada vez mas esmerado en el vestir. Pero en el pueblo no ignoraba nadie que la hija del peluquero permanecería soltera por haber sufrido durante un año entero la persecución de un 'espíritu', un amante invisible que echaba puñados de tierra en sus alimentos, nublaba los espejos de la peluquería, y la golpiaba hasta ponerle el rostro verde y desfigurado. Cansada, la mujer del peluquero encerró a la hija en el cuarto, regó puñados de arroz en la sala, y la entregó al amador invisible en una luna de miel solitaria y muerta. Hasta se empezó a correr el rumor que la hija del peluquero había consebido. Hacía menos de un año que se había dejado de esperar el parto, y empezó a correr el rumor, un rumor que nadie había podido confirmar ya que nunca habían visto juntos al doctor y a la hija del peluquero.

    Una de las últimas noches en las que el doctor permaneció en la casa, tuvo una larga charla con el Coronel. En esta, hablaron sobre la religión, las mujeres, y sobre ''El Cachorro'', los rumores que inventaban de él.. El Coronel le recomendó que lo vaya a ver, porque además de un párroco era amigo de los habitantes de Macondo. El doctor aceptó, y dijo que lo visitaría.

    Se cuenta que una noche, antes de cenar, Meme se descompuso. El coronel fue a ver al doctor para pedir su ayuda, cosa que nunca antes habían hecho. Ya habían pasado ocho años que el doctor vivía en esa casa, y nunca habían solicitado sus servicios. Sin embargo, éste se negó a atenderla, diciendo que no será necesario porque Meme estaba embarazada. Luego le confesó al coronel que hace años que Meme se acuesta con él. El coronel no se sintió sorprendido, pero tampoco sentía bronca.. no sentía nada. Esa noche, el doctor y el coronel tuvieron otra larga charla, en la cual el doctor le cuenta que sería buena idea llevársela a vivir con él a la casa de la esquina, que estaba desocupada. Al día siguiente se fue de la casa, llevándose con él a Meme, la sirvienta.

    Cuenta Isabel que unas semanas despues de haberse marchado, vieron a Meme en misa. Ya no tenía esa pinta de sirvienta con la cual la conocían. Ya no. Era una mujer mucho mas elegante que hacía un tiempo. Vestía un lujoso traje de seda estampada y un sombrero ridículo que remataba arriba con un ramo de flores aritificiales. Unos dos meses despues dejó de verselo en misa, y en todos lados. Meme había desaparecido.

    Cuando Isabel tenía 17 años, clausuraron el cuartito en el que se había hospedado por años el doctor. Adelaida le puso candado y prohibió tocar las cosas que había dentro. Cuenta Isabel, que una tarde mientras cosían su vestido de novia, le preguntó a su madrastra que opinaba a cerca de traer a vivir al cuartito a Martin (futuro esposo). Ya hacía cuatro años que el doctor se había marchado de la casa, sin embargo para Adelaida, el recuerdo era impalpable. Respondió que no.

    Cuando Meme desapareció, ''El Cachorro'' invitó al abuelo (Coronel) a hablar con el doctor para ver si podían obtener alguna explicación acerca de la desaparición de Meme. Pero no fue así. No lograron sacarle mas que un ''Se fué'' de su boca. Luego le preguntó por la criatura, el bebe que Meme estaba por concebir cuando se fue de la casa. Por su respuesta, da a entender que terminó en un aborto. ''Tiene razón coronel, hasta me había olvidado de eso''.

    Todo Macono había esperado con ansias el día de su muerte. Ninguno de ellos asistió al entierro, ninguno de ellos asistió ni siquiera a descolgar el cuerpo de la soga, para depositarlo en un ataúd. Ninguno excepto el Coronel. Fue él mismo quien, acompañado por su hija Isabel y su ñieto, quien guardo el cuerpo en aquel ataúd. El coronel creía que le debía la vida, desde aquel accidente en el cual todos lo daban por muerto, hasta su propia hija. El doctor, quien nunca había prestado sus servicios mientras vivían juntos, fue el único médico en Macondo que pudo ayudarlo. El único.

    El autor tiene una forma muy particular de contar la historia, en el que el presente es que están en la habitación, acompañados por el ataúd del muerto, y un par de hombres. Pero el autor, sin dar explicaciones, va saltando de tiempo en tiempo, de recuerdo en recuerdo, de mente en mente, desde la de el Coronel, pasando por la de su hija Isabel, y hasta la del pequeño ñieto. Se enfoca en los diferentes puntos de vista, los cuales son contados en primera persona.

    Gabriel García Marquez utiliza:

    Leiv motiv: ''Adelaida dejó de darle la sopa a Isabel. y fue a atender al recién llegado. Un momento después regresó visiblemente preocupada: -Estaba dando vueltas en la oficina- dijo. La vi caminar detrás de los candelabros. Luego
    volvió a darle la sopa a Isabel. -Los hubieras hecho pasar- dije, sin dejar de comer. Y ella dijo: -Era lo que iba a hacer. Pero estaba dando vueltas en la oficina cuando llegué y le dije, buenas tardes, y él no contestó porque estaba mirando en la repisa a la bailarinita, la paró en el escritorio y se quedó mirando como bailaba. [...] Adelaida estaba dándole la sopa a Isabel. Yo le dije -Debe estar muy interesado en el juguete.- Y ella, todavia dándole la sopa a Isabel... (Página 85-86).

    Personificación: ''Otra vez el reloj muerto'' (Pág. 102);

    Metáfora: ''Hay un minuto en el que se agota la siesta.'' (Pág. 99); ''Con el arinoso sabor de esta carta'' (Pág. 133); ''Febrero nos mandaba tibias bocanadas de su muerte'' (Pág 116); ''Setiembre abrasante y muerto'' (Pág. 123); ''Setiembre intolerentemente claro y sonoro'' (Pág. 123)

    Hipérbaton: ''Viendo la golondrina única.'' (Pág. 92);

    Políptoton: ''Hombre pasado y hombre presente'' (Pág 120);

    Antítesis: ''Insignificante y sin embargo desmedida actividad'' (Pág. 135);



    CAMILA DÍAZ
    2DO COM
    PLACIDO MARÍN

      Current date/time is Sat Dec 03, 2016 2:38 pm