LAS INTERMITENCIAS DE LA MUERTE

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    juan manuel dominguez

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    LAS INTERMITENCIAS DE LA MUERTE

    Post  juan manuel dominguez on Tue Aug 10, 2010 5:49 pm

    “LAS INTERMITENCIAS DE LA MUERTE” DE JOSÉ SARAMAGO
    ALUMNO: JUAN MANUEL DOMINGUEZ PADULA 3° “C” TURNO TARDE
    INSTITUTO DALMACIO VELEZ SARSFIELD
    TEMA: Aspectos éticos y morales en relación a la muerte

    La novela narra los acontecimientos inéditos que comienzan a suscitarse a partir del día en que la muerte comienza la llamada “huelga”. En un pueblo de un país, del que se desconoce el nombre, el 1° de enero a las doce de la noche, las personas dejaron de morir. A pesar de los sangrientos accidentes y enfermedades naturales que hasta ése momento causaban, como toda la vida, el fallecimiento de las persona, repentinamente y sin previo aviso, no morían.
    Las autoridades del reinado, del cual la ancianísima y venerada reina madre era una de las afectadas, comenzaron a llamar a otros pueblos en los cuales tampoco se había producido fallecimiento alguno.
    El país entero estaba consternado, hospitales, cruz roja, funerarias, policías, en ninguno se registraban muertos.
    El ministro de sanidad dio un comunicado a la población anunciando la aceptación de este hecho tan particular, agradeciendo a dios el reto de la inmortalidad del cual el país había sido elegido. El comunicado fue fuertemente criticado por el cardenal quien consideró muy afectada a la iglesia, dado que sin muertes no habría más resurrección y sin ella no hay iglesia.
    El pueblo y luego todo el país tomó con agrado la “huelga de la muerte”, embanderando al país con fervor patriótico.
    Pasados unos días, sin embargo, comenzaron los reclamos de algunos sectores que se vieron directamente afectados.
    Las primeras reclamaciones llegaron de las empresas del negocio funerario. El gobierno decide entonces declarar obligatorios los entierros e incineración de todos los animales, quienes dependen de otra muerte y que podían morir con total normalidad como siempre.
    También se acercaron al ministro de sanidad los directores y administradores de los hospitales, debido al embotellamiento producido por la permanencia indefinida de un número cada vez mayor de internados. Para lo cual el gobierno sugiere el reenvío de los enfermos a sus domicilios, según la evaluación de la gravedad de cada caso.
    Otro sector afectado fue el de las compañías de seguros, a las cuales le llovieron los reclamos, ya que sin muerte no tienen sentido los seguros de vida. Tras mediar con abogados, se llegó al acuerdo de favorecer a las personas cuando lleguen a cumplir sus ochenta años, considerándose una muerte obligatoria en sentido figurado.
    Todo cambia el rumbo cuando en una aldea, una familia de campesinos que tenía al abuelo y a su nieto de pocos meses en condiciones de morir, deciden cruzar la frontera para morir en otro país donde la muerte seguía estando. Con mucha pena, los familiares, el yerno y las hijas, deciden acatar la voluntad del padre y ayudarlo a cruzar la frontera. Habiendo engañado a la muerte, luego de enterrar a los dos cuerpos juntos, la familia regresa al pueblo y cuenta lo ocurrido a los vecinos. Ni juzgados ni condenados, la familia fue el centro de las noticias en todo el país, habiendo variados comentarios y críticas sobre la moralidad y degradación de los valores morales de la familia; sin embargo, a las cuarenta y ocho horas, prácticas idénticas estaban sucediendo en todas las regiones fronterizas. Este brote migratorio fue aplacado por el jefe de gobierno, quien presionado por los tres países limítrofes, condenó la inhumana acción y anunció la intervención de las fuerzas armadas. El plan funcionó durante algunas semanas, hasta que una organización conocida como la maphia, comenzó a extorsionar a los vigilantes y a presionar al gobierno, para lucrar con su plan, que consistía en atravesar la frontera, enterrar a los muertos y por ello cobrarles a las familias un dineral. Para evitar una guerra con los demás países, la maphia acordó sólo cruzar la frontera y una vez fallecida la persona retornarla al país. Así se reanudó a través de un acuerdo con la maphia, la industria funeraria. Filósofos analizaron el caso desde la ética y moral de las tradiciones familiares, y todo quedó a la buena voluntad de las familias de tener que cuidar eternamente a un enfermo y de la decisión propia de los enfermos de morir.
    Un nuevo acontecimiento cambia el rumbo de la historia, cuando el director general de la televisión recibe sobre el escritorio un sobre de color violeta. La carta enviada de puño y letra por la muerte, enunciaba su error al interrumpir su actividad y anunciaba el regreso a la normalidad de sus tareas, con lo cual se volvería a morir. Tras dar la noticia en el noticiero de las nueve de la noche, se produjo un gran alboroto en todo el país. Se anunció además por decisión de la muerte, que a partir de ahora, todo el mundo estará prevenido de la muerte y tendrá el plazo de una semana para despedirse de su familia y realizar todo lo que considere necesario. Al recibir el sobre violeta, se encuentra formalmente avisado de su muerte. El país se encontraba en una situación de emergencia nacional, dada la cantidad de muertes que se iban a provocar, reactivándose la industria funeraria y hospitalaria, ya que durante siete meses que fueron los que duro la tregua, se acumularon sesenta y dos mil quinientos ochenta moribundos.
    Las cartas comenzaron a despacharse según lo previsto, salvo un acontecimiento absurdo que aconteció, cuando una carta de color violeta fue devuelta al remitente. La muerte asombrada intentó despacharla en tres oportunidades más, haciendo su gesto habitual con la mano izquierda, puesto que la muerte no va al correo, retornando siempre a su lugar de trabajo.
    Buscando en sus archivos, la muerte descubre que la persona que no podía morir a pesar de su insistencia, era un violonchelista, que debería haber muerto a los cuarenta y nueve años y que por un error ya había cumplido loscincuenta, desacreditando así a su destino. La muerte enfadada, decide ir a la ciudad y conocer al titular del expediente.
    La muerte que es un esqueleto envuelto en una sábana, vive en una sala fría acompañada de una vieja guadaña rodeada de paredes que entre telas de araña cuelgan unas cuantas docenas de ficheros con grandes cajones repletos de expedientes. Simplemente, se quitó la sabana y dejó de estar. Entró en la casa del violonchelista, y recorrió todo el lugar hasta que lo encontró dormido en su cama acompañado por su perro. Sorprendida por los instrumentos y un cuaderno con notas musicales, decide retornar a su lugar pensando cómo deshacerse del hombre que la había burlado. Investiga en un reglamento los alcances de su poder y descubre que es reina y señora de lo que hace y de cuándo y cómo debe hacerlo. La muerte tiene un plan… Personificada como una joven y atractiva mujer de unos 37 años, decide presentarse ante el hombre y seducirlo para entregarle ella personalmente la carta. Deja encargada del envío de las demás cartas a la guadaña y se presenta en el concierto del violonchelista, éste la ve en el palco y queda atraído por ella. A la salida del teatro tienen un encuentro más cercano en el cual mantienen un extraño diálogo que confunde al hombre sobre esta misteriosa mujer.
    La muerte quien no concurre al segundo concierto según había acordado con el violonchelista, lo encuentra un domingo en el parque como de costumbre cuando saca a pasear a su perro. Tras una nueva conversación van a la casa del hombre y la muerte, que nunca duerme, tiene un encuentro íntimo y amoroso con el hombre. El se durmió ella no. La muerte saca la carta violeta de su bolso, observa pensando donde dejarla, pero va a la cocina, toma una cerilla y la quema, sólo ella podía destruirla. Vuelve a la cama con el hombre, y ella que nunca duerme, sintió que el sueño le bajaba suavemente los párpados. Al día siguiente nadie murió.
    Para iniciar el análisis del tema, comenzaré por definir qué se entiende por muerte desde un concepto médico. La muerte es un suceso obtenido como resultado de la incapacidad orgánica de sostener la homeostasis. Dada la degradación del ácido desoxirribonucleico (ADN) contenido en los núcleos celulares, la réplica de las células se hace cada vez más costosa.
    Es el fin de la vida, opuesto al nacimiento. El evento de la muerte es la culminación de la vida de un organismo vivo. Se suele decir que una de las características clave de la muerte es que es definitiva, y en efecto, los científicos no han sido capaces hasta ahora de presenciar la recomposición del proceso homeostático desde un punto termodinámicamente recuperable.
    El tipo de muerte más importante para el ser humano es sin duda la muerte humana, sobre todo la muerte de seres queridos. Conocer con certeza el instante de una muerte sirve, entre otras cosas, para asegurar que el testamento del difunto será únicamente aplicado tras su muerte y, en general, conocer cuándo se debe actuar bajo las condiciones establecidas ante una persona difunta.
    Aquí la novela plantea la dificultad que amenaza la supervivencia de las compañías de seguros, “Una terrible amenaza que se avecina…para enriquecer todavía más a las compañías” (pág. 41) ya que surge el pedido de la inmediata cancelación de la póliza de seguros de vida de los respectivos signatarios. “se llegase a un pacto de consenso…que le sería puntualmente satisfecho” (pág. 42) “todos los asegurados se declararon dispuestos a aceptar el pacto… brillantemente desempeña” (pág. 43). También se hace referencia al Testamento cuando la muerte en su retorno a la normalidad les otorga el plazo de una semana” para poner en orden lo que todavía les quedaba en vida hacer el testamento…desde hace 20 años” (pág. 133)
    Históricamente los intentos por definir el momento preciso de la muerte han sido problemáticos. Antiguamente se definía la muerte (evento) como el momento en que cesan los latidos del corazón y la respiración, pero el desarrollo de la ciencia ha permitido establecer que realmente la muerte es un proceso, el cual en un determinado momento, se torna irreversible. Hoy en día, cuando es precisa una definición del momento de la muerte, se considera que este corresponde al momento en que se produce la irreversibilidad de este proceso. Gracias al avance tecnológico de la medicina, hoy es posible mantener una actividad cardíaca y ventiladora artificial en cuidados intensivos, en una persona cuyo corazón ha dejado de latir y no es capaz de respirar por sí mismo, por lo cual esto demuestra que no es estar muerto. El protocolo utilizado para el diagnóstico de la muerte en este caso es diferente y debe ser aplicado por especialistas en ciencias neurológicas, hablándose entonces de "muerte cerebral”. Dada la situación que se plantea en la novela en donde las personas enfermas o accidentadas permanecerían en un estado de “vida suspendida” (pág. 35), el gobierno aconseja y recomienda a las direcciones y administraciones de los hospitales que tras un análisis riguroso, caso por caso, del perfil clínico del paciente y confirmándose la irreversibilidad de los respectivos procesos mórbidos, sean los ciudadanos entregados a sus familias. (pág. 35 y 36). “Se fundamenta esta decisión…súbita desaparición de la muerte” (pág. 36).
    Algunas personas, en momentos determinados de su vida, experimentan el sentimiento autodestructivo de terminar su existencia. El acto para conseguirlo es lo que llamamos suicidio. Lo contrario es el deseo de vivir, el cual no contraria al instinto de supervivencia, ya que éste nos impulsa a esquivar la muerte.
    La novela plantea el análisis desde un punto filosófico, reflexionando sobre lo que sería un futuro sin muerte (pág. 36), así surgen filósofos pesimistas y optimistas que difieren en sus pensamientos (pág. 44)
    Se define claramente el deseo de “querer morir” cuando un viejo campesino de esos a la antigua usanza, le pide a su familia que lo llevasen esa misma noche al otro lado de la frontera, donde la muerte no tendría más remedio que aceptarlo (pág. 48 a 57) Aquí comienza el nudo de la novela desde el aspecto ético y moral: corresponde a la familia ayudar al abuelo en su deseo de querer morir? se considera este hecho como aberrante, limitando con el concepto de suicidio asistido y de Eutanasia? . “Siguiendo el ejemplo de la página cincuenta… los muerto habían querido morir… el grifo volvió a abrirse.” (pag.93)
    El término Eutanasia es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en personal médico o en individuos cercanos al enfermo, y que ocasiona la muerte inmediata de éste. La palabra tiene su origen en dos vocablos del griego. Tiene dos componentes la raíz “EU” que significa verdadero, buen, correcto, bien y la palabra “Thanatos” que significa muerte.
    En el sentido práctico del uso moderno se refiere a todo acto u omisión INTENCIONAL generalmente conducida por un personal de salud (médico o enfermera) que ocasione la muerte de un ser humano con el fin de evitarle agonías y sufrimientos físicos y mentales insoportables.
    Quienes defienden la eutanasia sostienen que la finalidad del acto es evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de la vida a un enfermo, presentando tales situaciones como «contrarias a la dignidad». También sus defensores sostienen que para que la eutanasia sea considerada como tal, el enfermo ha de padecer, necesariamente, una enfermedad terminal o incurable, y en segundo lugar, el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo.
    Otros, creen que los programas de eutanasia están en contraposición con los ideales con que se defiende su implementación.
    Actualmente en muy pocos países (por ejemplo, Holanda y Bélgica) se ha despenalizado la eutanasia.
    La humilde familia campesina cuenta a los vecinos el hecho ocurrido, “mi suegro y mi sobrino han muerto esta noche…los habéis matado, exclamó el vecino” (pág. 60). Sin embargo “no fueron condenados ni juzgados” pero en los periódicos biempensantes apuntaron el dedo hacia la imparable degradación de los valores tradicionales de la familia” (pág. 61). “cuarenta y ocho horas después prácticas idénticas estaban sucediendo en todas las regiones fronterizas” (pag.61). “No todas las familias que procedieron así podían alegar en su defensa motivos de algún modo respetables…verse libres del peso muerto que los moribundos eran en sus casas” (pag.61)
    Nos preguntamos ¿qué es la Ética, Moral o la Axiología?, en que se ¿diferencian? El sentido más antiguo de la ética (del griego ethika, de ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’), residía en el concepto de la morada o lugar donde se habita. El éthos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos.
    Éthos significa carácter, que se logra mediante el hábito y no por naturaleza. Dichos hábitos nacen "por repetición de actos iguales”, en otras palabras, los hábitos son el principio intrínseco de los actos, aquel que acuñamos en el alma.
    El hombre a través de su vida va realizando actos. La repetición de los actos genera "actos y hábitos" y determinan además las "actitudes". El hombre de este modo, viviendo se va haciendo a sí mismo. El carácter como personalidad es obra del hombre, es su tarea moral, es el cómo "resultará" su carácter moral para toda su vida...
    Podemos aproximarnos a la conceptualización de la palabra "moral" (del latín mores, ‘costumbre’) como la adquisición del modo de ser logrado por la apropiación o por niveles de apropiación, donde se encuentran los sentimientos, las costumbres y el carácter.
    Por esto, la ética es la moral. Ética, es la rama de las ciencias filosóficas que investiga las leyes de la conducta humana, para formular las reglas que convienen al máximo grado de la evolución psicológica y social del hombre El objetivo que le corresponde a la Ética en cuanto disciplina filosófica es esclarecer, reflexionar, fundamentar esta experiencia humana que es la moral.
    Moral tiene una significación más amplia que el vocablo de la ética.
    Moral está por encima de lo físico.
    Lo moral en tal caso, es todo lo que se somete a todo valor.
    Las acciones del hombre, instintivas o habituales, espontáneas o reflexivas, son los elementos constitutivos de la conducta: este debe seguir las inducciones del sentido moral.
    El sentido moral es el resultado de una evolución psicológica y cuyos factores son intelectuales , emocionales y volitivos.
    El sentido moral solo puede ser conocido mediante la experiencia, los instintos y las pasiones, impiden la formación del sentido moral.
    Ahora bien, cuando una acción o acto ha coexistido con el discernimiento y la libertad del hombre, se le atribuye a éste exclusivamente la imputabilidad del acto. Si el acto imputado es repugnante al sentido moral, se juzga que el hombre ha obrado mal; pero si el acto está de acuerdo con el sentido moral, se juzga que el hombre ha obrado bien; he aquí la calificación del merito o desmerecimiento de las acciones humanas.
    Axiología (del griego axios, ‘lo que es valioso o estimable’, y logos, ‘ciencia’), teoría del valor o de lo que se considera valioso. La axiología no sólo trata de los valores positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio.
    En la historia se ven variados ejemplos de cómo los valores familiares y las tradiciones culturales se ven afectadas a partir del hecho de la ausencia de la muerte y la inmortalidad de los enfermos:
    “Presionados por los tres países limítrofes…el jefe de gobierno condenó la inhumana acción y apeló al respeto por la vida humana” (pág. 62). “La decisión tenía como objetivo frenar el brote migratorio”; también se propone “convencer a las familias en nombre de los más sagrados principios de humanidad, de amor al prójimo y de solidaridad “(pág. 74)
    Desoyendo y abandonando todos los principios morales, surge la maphia como organización que lucra con la muerte de los moribundos, cobrando un dineral a las familias por cruzar los cuerpos a la frontera y enterrar a los muertos. (pag.85)”la maphia se proponía….sin necesidad de que nadie sople” (pág. 89) “Nunca la más suave de las eutanasias podrá ser tan fácil y tan dulce” (pág. 89).”No los pueden acusar de homicidio…la sepultura no está identificada”. (pág. 90). “de repente, se cerró el grifo…las familias a partir de un arrebato de conciencia…trapo maloliente que es inútil lavar” (pag.92) “se pensaba que el respeto por los viejos y los enfermos representaba uno de los deberes esenciales de cualquier sociedad civilizada…Es cierto que también existen esas desalmadas familias que llegaron al extremo de contratar los servicios de la maphia…por las excreciones naturales” (pag.104 y 105) “Atención pues a la lección moral…Érase una vez (narra una fábula)lados oscuros de la naturaleza humana” (pag.105 a 107)…que el cuento pueda contribuir a que regresen las quebrantadas conciencias de las familias, el cultivo de los valores de espiritualidad de que la sociedad se nutría en el pasado”. “la muerte anuncia su retorno a la normalidad…teniendo en cuenta los lamentables resultados de la experiencia, desde un punto de vista moral…” (pág. 132)
    En torno a la muerte giran todas las culturas y organizaciones sociales humanas. Así, su concepción de la muerte como fin o como tránsito, su creencia en una vida después de la muerte, en el juicio final... actúan como condicionantes para la actuación de los individuos en un sentido u otro. La idea de inmortalidad y la creencia en el más allá aparecen de una forma u otra en prácticamente todas las sociedades y momentos históricos. La esperanza de vida en el entorno social determina la presencia en la vida de los individuos de la muerte, y su relación con ella.
    La religión cristiana considera la muerte como el fin de la permanencia física del ser humano en su estado carnal, el espíritu abandona el cuerpo físico que se deteriora y que es incapaz de sostenerse bajo las leyes de este universo finito, e inmediatamente vuelve a Dios.
    En la novela se alude al papel de la iglesia en variadas oportunidades: “Aceptaremos el reto de la inmortalidad del cuerpo…al buen pueblo de este país como su instrumento” (pag.22) Al mensaje del primer ministro el cardenal responde consternado, explicando que “sin muerte no hay resurrección y sin ella no hay iglesia”, “qué hará la iglesia si nunca más muere nadie” (pag.25 y 45). “la aceptación explícita de que la muerte era fundamental para el reino de dios… por no decir desaparecido”. La iglesia apoya el retorno de la muerte: “organizaremos una campaña nacional de oraciones…peores horrores” (pág.47) “Finalmente la iglesia tenía muchos motivos para estar satisfecha consigo misma… fin de cita” (pág.159). Considerándose que las oraciones, la solidaridad y el amor al prójimo ayudarían a la humanidad en el retorno de la muerte suspendida.
    ¿Se puede juzgar desde la ética y la moral el deseo de una persona de quererse morir para culminar con una vida que ya debería haberse terminado? ¿Está mal que la familia u otras personas lo ayuden a poner fin a esa agonía? ¿Puede eternamente una persona soportar una enfermedad o una condición terminal? ¿Hasta dónde una familia se halla capacitada para soportar o sostener un enfermo de esa índole? No es terrible ver sufrir a la persona que uno quiere sin poderla ayudar a culminar con ese dolor? Creo que ante una situación de estas características tanto el gobierno desde lo legal, los filósofos desde sus reflexiones, la iglesia desde su lugar, deberían reconsiderar las situaciones en cada caso en particular, para que se pudiera cumplir el deseo de quien ya no quiere vivir en esas condiciones donde el retorno a la salud y el vivir plenamente no estaba en consideración, donde la eternidad se ve agonizante y la única salida es la muerte, la que se niega a llegar. De ser considerado un derecho del ser humano legislado y avalado por el estado y apoyado desde su su fé, ya no sería necesario el lucrar con tal fin, por lo que se eliminaría el poder de la maphia, que lejos de cualquier ética o moral, especula con el dolor y el sufrimiento ajeno en beneficio propio.
    José Saramago pone en juicio el análisis desde diferentes lugares, del caos que se produciría si la muerte dejara de existir. Aquello que en un principio supera el instinto natural de supervivencia, en las condiciones de enfermedad y deterioro que aquí se plantean, torna a la inmortalidad en un padecer eterno. Surgen los descontentos de sectores que se ven afectados económicamente y cómo intentan reanudar su economía lucrando desde otras opciones a fin de sostener su labor, tal es el caso de las funerarias y compañías de seguro. Aparece fuertemente el deseo de suicidio, el concepto de eutanasia, la crisis de valores y tradiciones familiares que se ve atravesada por las normas éticas y morales y que lleva a la sociedad a pensar filosóficamente y buscar soluciones paliativas al conflicto. Así se dividen los criterios abriéndose y cerrándose los grifos que hacen circular las variadas decisiones.
    Pero la muerte, que aparece como dueña y señora de la vida, capaz de jugar con ella a su antojo, se ve rendida ante la cotidianeidad de las simples cosas, un perro en su regazo, una clásica música, el amor de un hombre. Con lo cual se deja suponer que el amor lo puede todo, y si es así, el hombre encontrará el modo de sobrevivir aún sin la posibilidad de morir.

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